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domingo, 30 de enero de 2022

El filósofo español Daniel Innerarity (1959).

                El filósofo español Daniel Innerarity (1959).


                


Daniel Innerarity (1959), catedrático de Filosofía Política, investigador "ikerbasque" en la Universidad del País Vasco, profesor visitante en 2013-2014 de la London School of Economics. Es un destacado pensador de filosofía política y social, autor de ensayo.
Libros.
Inerarity, Daniel. La democracia del conocimiento. Paidós. Barcelona. 2011. 256 pp.
Innerarity, D. La política en tiempos de indignación. Prólogo de Josep Ramoneda. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2015. 358 pp. Fragmento: Política para idiotas. “El País” Ideas (30-VIII-2015) 5. Critica al elitismo aristocrático y al popular.
Innerarity, D. La democracia en Europa. Galaxia Gutenberg. Barcelona. 2017. 384 pp. Entrevista de Pita, Antonio. Daniel Innerarity. ‘La UE recobrará legitimidad con lo social, no con Eurovisión ni con el Erasmus’. “El País” (4-VII-2017).
Innerarity, D. Política para perplejos. Galaxia Gutenberg. 2018. 183 pp. Fragmento: Instrucciones para sobrevivir a la perplejidad política. “El País” Ideas 145 (25-II-2018).
Innerarity, D. Una teoría de la democracia. Galaxia Gutenberg. 2020. 448 pp. Entrevista de Alberola, M. Daniel Innerarity. ‘La democracia ha quedado desfasada en casi todo’. “El País” (22-II-2020).
Innerarity, Daniel. Pandemocracia. Una filosofía de la crisis del coronavirus. Prólogo de Marixell Batet. Galaxia Gutenberg. 2020. 152 pp.

Innerarity, D. La sociedad del desconocimiento. Galaxia Gutenberg. 2022. 256 pp. Ensayo. Adelanto: Terraplanistas y negacionistas: bienvenidos a la sociedad del desconocimiento. “El País” Ideas 356 (6-III-2022). Nunca el conocimiento había sido tan importante y a la vez tan sospechoso. En la era de la racionalidad triunfante, de la ciencia institucionalizada, de los avances tecnológicos y los sistemas inteligentes aparece una constelación extraña: al mismo tiempo que la ciencia goza de un enorme reconocimiento, muchas personas recelan de ella, desde la mera desconfianza hasta el negacionismo extremo. Este rechazo no se explica sin más por la resistencia irracional hacia el conocimiento, propia de las sociedades tradicionales; nos está diciendo algo acerca del tipo de generación de conocimiento característico de nuestras sociedades. No entenderemos la sociedad en la que vivimos si no damos una explicación adecuada de este extraño antagonismo. No está en juego la racionalidad y su contrario, sino una cierta metamorfosis de la idea misma de racionalidad, que ya no puede definirse cómodamente frente a su simple negación. Perderíamos una gran ocasión de conocernos a nosotros mismos si descalificáramos esta incredulidad como una reacción al progreso civilizatorio. Hemos entendido la ignorancia como si fuera lo contrario de la racionalidad, pero apenas hemos reflexionado sobre la unidad de conocimiento y desconocimiento que nos caracteriza. Como siempre, el avance del conocimiento nos hace, a la vez, más sabios y más ignorantes. No hay descubrimiento científico o invención tecnológica que no lleve apareado, como su sombra, un nuevo desconocimiento. Qué hagamos con lo desconocido va a jugar un papel cada vez más importante en nuestra vida personal y colectiva.


Artículos.
Innerarity, D. La era de los límites. “El País” (29-XII-2011) 27-28. Una compleja (confusa) traslación del concepto de ‘límite’ a la necesidad de un nuevo modelo político ‘postsoberanista’ para Europa en la era de la globalización.
Innerarity, D. Desenredar una ilusión. “El País” (2-III-2012) 29. Afirma que la Red no está democratizando la sociedad, aunque puede ser un medio para luchar contra la tiranía.
Innerarity, D. Democracia más allá de las naciones. “El País” (5-V-2012) 35.
Innerarity, D. La construcción social de la estupidez. “El País” (3-VII-2012) 23-24.
Innerarity, D. La exposición universal. “El País” (29-VIII-2012) 25-26. Por una democracia más solidaria.
Innerarity, D. La política en medio de la austeridad. “El País” (22-X-2013) 27-28. Alerta de que el imperativo económico está diluyendo la distinción entre derecha e izquierda y promueve el recurso al liderazgo personal más que al programa político.
Innerarity, D. El lado menos amable de la Red. “El País” (21-XI-2013) 29. El conflicto entre libertad y control.
Innerarity, D. La Europa de unos pocos. “El País” (2-I-2014) 27. La integración europea marginó desde el inicio la soberanía popular.
Innerarity, D. Democracia sin política. “El País” (28-II-2014) 35. Frente a quienes detestan la política y proponen la participación directa, Innerarity defiende el papel de la política en la democracia, como ordenadora de los proyectos sociales.
Innerarity, D. Alguien en quien confiar. “El País” (4-IV-2014) 31-32.
Innerarity, D. La reinvención de lo privado. “El País” (4-VII-2014) 31. La privacidad en Internet.
Innerarity, D. Nosotros y ellos: contra los estereotipos. “El País” (16-I-2015) 33-34. No hay comunidades o sociedades compactas de cristianos y musulmanes.
Innerarity, D. La decepción democrática. “El País” (2-II-2015) 27-28. Debemos ser críticos con la política, pero sin hacernos demasiadas ilusiones.
Innerarity, D. El inmenso lío de los europeos. “El País” (16-III-2015) 35-36. Los países no entienden su profunda interdependencia.
Innerarity, D. ¿Una Europa alemana? “El País” (13-VII-2015) 17.
Innerarity, D. Dentro y fuera. “El País” (30-X-2015) 13. El pluralismo territorial en Europa, con nacionalismos divergentes.
Innerarity, D. Vieja y nueva política. “El País” (3-XII-2015) 13.
Innerarity, D. Yo, mí, me, con mi ‘selfie’. “El País” Ideas (27-XII-2015) 11.
Innerarity, D. Horizontes abiertos frente a líneas rojas. “El País” (14-I-2016) 11. A favor de acuerdos políticos, sin vetos.
Innerarity, D. La globalización del sufrimiento. “El País” (15-II-2016) 11. Varias de las nuevas guerras se desarrollan sin Estados ni Ejércitos y se originan en la desintegración social, la desigualdad y la interdependencia del mundo.
Innerarity, D. Hombres ricos y pobres en datos. “El País” Ideas (21-II-2016) 8.
Innerarity, D. Una Europa de la solidaridad. “El País” (18-V-2016).
Innerarity, D. Sociedades exasperadas. “El País” Ideas (12-VI-2016). El auge del populismo es consecuencia del creciente malestar social.
Innerarity, D. El horizonte conspirativo“El País” Ideas (2-X-2016). Crece e número de teorías conspirativas y de sus creyentes.
Innerarity, D. La sociedad de los cálculos“El País” (29-X-2016).
Innerarity, D. Por una democracia compleja“El País” (16-XI-2016). Contra las simplificaciones políticas que el populismo propaga.
Innerarity, D. El desconcierto de las élites“El País” Ideas (31-XII-2016). El auge del populismo conmociona a las élites de Occidente, que no han sabido ver el incremento de la desigualdad.
Innerarity, D. Sobrevivir a los malos gobernantes“El País” (4-I-2017).
Innerarity, D. ¿El final del multiculturalismo? “El País” (16-II-2017).
Innerarity, D. La supervivencia de Europa. “El País” (26-III-2017).
Innerarity, D. Una nueva narrativa para Europa. “El País” Ideas 103 (30-IV-2017).
Innerarity, D. Populismos buenos y malos. “El País” (2-V-2017). Una crítica al populismo radical de Mélenchon y otros líderes.
Innerarity, D. La soberanía según Theresa May. “El País” (6-VI-2017). El Brexit no satisfará plenamente a nadie. Procede de la voluntad popular pero requiere la participación del Gobierno y el Parlamento, también poderes democráticos.
Innerarity, D. Completar la democracia.  “El País” (26-VIII-2017). La proliferación de instituciones (tribunales, bancos centrales…) independientes de los votantes o los representantes electos.
Innerarity, D. ¿Quién manda aquí? “El País” Ideas 130 (5-XI-2017). El poder del Estado se difumina, sin contornos precisos.
Innerarity, D. Contra el antipopulismo. “El País” (9-XII-2017).
Innerarity, D. Deseos de año nuevo. “El País” (2-I-2018).
Innerarity, D. Una sociedad a medida. “El País” Ideas 139 (14-I-2018).
Innerarity, D. El voto de los animales. “El País” (31-III-2018).
Innerarity, D. La democracia como interpretación. “El País” (9-V-2018).
Innerarity, D. Una política que se entienda. “El País” (2-VI-2018).
Innerarity, D. Voluntad y representación. “El País” (20-VI-2018).
Innerarity, D. Gobernar las crisis. “El País” (13-IX-2018).
Innerarity, D. La decisión de Siri. “El País” (9-X-2018). Las dudas sobre la vida política en la futura sociedad digital.
Innerarity, D. La democracia amenazada. “El País” (14-XI-2018). La crisis ante el populismo que surge de la creciente complejidad del mundo.
Innerarity, D. Las voces de la ira. “El País” (10-XII-2018). La irrupción de la extrema derecha en Andalucía es una expresión de cólera contra el poder establecido.
Innerarity, D. El género de la filosofía. “El País” Babelia 1.413 (22-XII-2018).
Innerarity, D. El año de la volatilidad. “El País” (31-XII-2018).
Innerarity, D. La estupidez colectiva. “El País” (26-III-2019). El problema de la democracia actual: cómo conseguir que la sociedad sea más inteligente que el individuo.
Innerarity, D. Hacer que pase. “El País” (5-VI-2019). La política a menudo fracasa en aplicar lo que propone o se vota.
Innerarity, D. Un algoritmo para Cataluña. “El País” (7-VIII-2019). Una propuesta de autogobierno más satisfactoria para ayudar a resolver la cuestión.
Innerarity, D. La inteligencia de la democracia. “El País” (30-IX-2019).
Innerarity, D. Una democracia irritada. “El País” (28-XI-2019). Las revueltas se extienden por numerosos países, por la quiebra de la confianza ciudadana en que los Gobiernos sean capaces de afrontar los graves problemas.
Innerarity, D. Un nuevo campo de batalla. “El País” (11-II-2020). La confrontación entre los poderes y valores de hombres y mujeres trasciende a la tradicional pugna entre izquierda y derecha.
Innerarity, D. La conversación democrática. “El País” (11-III-2020). Hay que tolerar a los enemigos de la democracia (ergo, la ultraderecha) si no queremos reducir su esencia.

Innerarity, D. El drama de decidir. “El País” (1-V-2020). Quienes gestionan la crisis han de atender a varios mundos con valores e intereses divergentes.

Innerarity, D. Deberes lejanos. “El País” (20-VII-2020). Mucha gente no reconoce lo inmediato o no cumple con los deberes que no ve urgentes, como ocurre ahora con la falta de prevención ante la amenaza del coronavirus.

Innerarity, D. Las certezas que tenemos. “El País” (12-VIII-2020). La relación de necesaria colaboración entre política y ciencia.

Innerarity, D. La democracia y la verdad. “El País” (10-IX-2020). Plantear la vida política como una batalla entre el bien y el mal equivale a acabar con ella. En el origen del tensionamiento actual está el recurso a la condena moral, cuando hubiera bastado el rechazo político. [https://elpais.com/opinion/2020-09-09/la-democracia-y-la-verdad.html]

Innerarity, D. El poderoso encanto de la impotencia. “El País” (12-X-2020). Si hay tantos actores políticos incapaces de llegar a los acuerdos necesarios para transformar la sociedad es porque han descubierto que resulta mucho más confortable gestionar la intransigencia que la cesión. [https://elpais.com/opinion/2020-10-11/el-poderoso-encanto-de-la-impotencia.html]

Innerarity, D. El poder democrático. “El País” (3-XII-2020).

Innerarity, D. La pandemia de los datos. “El País” (22-I-2021). El incremento exponencial de la cantidad de datos no nos acerca a la comprensión del mundo, como evidencia la pandemia del coronavirus.

Innerarity, D. Contra la superioridad moral. “El País” (15-III-2021). Los políticos no han de arrogarse una superioridad moral sobre los contrincantes, sino procurar mejorar.

Innerarity, D. Arrogantes y crédulos. “El País” (12-IV-2021). El antagonismo entre los que lo fían todo a la ciencia y los negacionistas a ultranza.

Innerarity, D. Grandes datos, pequeña política. “El País” Ideas 309 (18-IV-2021).

Innerarity, D. Inteligencia artificial y democracia. “El País” (9-VI-2021).

Innerarity, D. Las máquinas, las instituciones y la democracia. “El País” Semanal 2.335 (27-VI-2021). La tecnología y la democracia tienen en común conceptos como control y delegación, supervisión y confianza.

Innerarity, D. La democracia de los algoritmos. “El País” (7-VIII-2021).

Innerarity, D. La sociedad de las crisis. “El País” (2-IX-2021). Las democracias tienen dificultades para gestionar los conflictos actuales porque están diseñadas para un mundo que en parte ya no existe.

Innerarity, D. Cambiar la sociedad. “El País” (21-I-2022).

Innerarity, D. Igualdad algorítmica. “El País” (13-V-2022). Los dispositivos tecnológicos no pueden suplir el debate democrático, pero pueden facilitar la realización de los objetivos que decidamos.

Innerarity, D. El estancamiento. “El País” (18-VII-2022). En la democracia española hay más rechazo que elección, más descarte que preferencia.

Innerarity, D. El cuerpo en una democracia. “El País” (15-VIII-2022).

Innerarity, D. La izquierda y el placer. “El País” (12-X-2022).

Innerarity, D. La oposición, al asalto. “El País” (12-I-2023). [https://elpais.com/opinion/2023-01-12/la-oposicion-al-asalto.html] Los ataques de los populistas exaltados en Estados Unidos y Brasil serían imposible sin una perversión del discurso político. La pretensión de los populistas de hablar en nombre del pueblo les incapacita para aceptar los procedimientos democráticos. Los líderes populistas no aceptan la derrota porque no esperan a tener otra oportunidad de ganar en el futuro, porque vivimos en la urgencia del presente. Es como si el mandato político fuera una “última oportunidad” que ha de aprovechar quien gobierna para hacer sin mirar el mañana, mientras que la oposición se embarca en la destrucción de la mayoría gobernante. Como consecuencia, el debate político entre Gobierno y oposición se polariza y se dificultan los pactos, consustanciales a una verdadera democracia. Innerarity concluye que una oposición exagerada y radical en realidad favorece a los gobernantes, sean Biden, Lula o Sánchez, y que aquella no cejará hasta comprobar su despropósito, pues: ‹‹Una oposición que deslegitima al Gobierno sin ninguna moderación puede terminar careciendo de argumentos creíbles para rechazar las formas injustificables de hacerle frente (como la violencia) y, de paso, situarse fuera de la credibilidad política que necesita para volver a gobernar.››

Innerarity, D. La ciencia y la gente. “El País” (10-III-2023). La sociedad debe controlar la ciencia para que no vulnere los límites.

Innerarity, D. La cordialidad política. “El País” (24-III-2023). La creciente polarización política hasta llegar al sectarismo no permite ampliar los apoyos electorales ni construir mayorías parlamentarias y sociales con otros agentes políticos.

Innerarity, D. Una moratoria artificial. “El País” (24-IV-2023). La petición de paralizar el desarrollo de la IA es alarmista y poco realista, pero sirve para concienciar de la necesidad de un mayor debate, para la supervisión y regulación.

Innerarity, D. Demasiada conexión. “El País” (28-V-2023). La hiperconectividad marca la vida contemporánea. Por un lado nos confiere una gran libertad, pero también fortalece la incitación al consumo.

Innerarity, D. La histeria digital. “El País” (5-VIII-2023). Los expertos en IA que avisan de sus peligros parecen menos interesados por sus problemas en el presente.

Innerarity, D. El futuro de la democracia. “El País” (3-XI-2023). La derecha tiene nostalgia del pasado, la izquierda se ha vuelto conservadora y se busca el bienestar privado ignorando lo público.

Innerarity, D. Para ganar a la extrema derecha. “El País” (5-XII-2023). Si queremos comprender a los ultras hay que reconocerles una coherencia ideológica mayor de la que les suponemos, puesto que han logrado traducir sentimientos de origen socioeconómico en la gramática de la inseguridad cultural y nacional. La extrema derecha ha entendido que la política es más una cuestión de psicología que de sociología, y entiende la psicología de los descontentos, su gran fuente de votos. Construye una visión propia, basada siempre en el principio inmutable de “lo nacional”, para apropiarse de los conceptos de la libertad, la igualdad, la laicidad o el feminismo, conceptos que antes eran del liberalismo y la izquierda.

Innerarity, D. Los miedos ajenos. “El País” (31-I-2024). La vida política se ha degradado hoy hasta el punto de que, a falta de una esperanza creíble y movilizadora, resulta más fácil agitar el temor a los otros, una de las maniobras más torpes.

Innerarity, D. Contra la polarización. “El País” (26-II-2024).

Innerarity, D. Democracias sin tiempo. “El País” (18-III-2024). Hay una excesiva dramatización política, como si no hubiera continuidad en el futuro y todo tuviera que decidirse en el ahora. Así no hay aceptación de la derrota democrática, porque se entiende que no habrá después una oportunidad de ganar, una catástrofe definitiva, sin remedio. Propone mejorar la institucionalidad y aplicar las reformas con una vista larga y paciente, con más tiempo.

Innerarity, D. Los reaccionarios. “El País” (21-V-2024). Para defender la democracia hay que apoyar a la derecha clásica en vez de ahondar en el combate entre derecha e izquierda.

Innerarity, D. La juristocracia. “El País” (24-VII-2024). Sustituir la política por el Derecho es una estrategia para sustraer más asuntos de su desarrollo democrático.

Innerarity, D. Estado de derechas. “El País” (8-VII-2024). Hay una pulsión en el conservadurismo y el populismo autoritario para entender el Estado de derecho solo como “ley y orden”, derecho penal más que derechos sociales. En el mundo (y en España) se evidencia en la severidad de la acción judicial y policial frente a los derechos de expresión y manifestación; en la mano dura contra la migración, sin aplicar el derecho de asilo; la judicialización del conflicto catalán, que ahora lleva a que algunos jueces y fiscales desafíen el cumplimiento de la ley.

Innerarity, D. La democracia debe desconfiar del poder y de la gente. “El País” (19-VIII-2024). La crisis actual de los sistemas democráticos deriva de la falta de autocrítica de su modelo liberal. Es preferible un modelo de democracia parlamentaria equilibrado con instituciones independientes del cambiante voto popular.

Innerarity, D. Las razones de Macron. “El País” (9-IX-2024). Macron ha sido coherente en convocar elecciones legislativas y designar a Barnier primer ministro. La primera para evitar una previsible moción de censura contra el Gobierno y la segunda para evitar que gobernara la izquierda, minoritaria con solo un tercio de los votos, aunque superase por poco al centro, la derecha y a la extrema derecha, separados sus dos tercios. El radicalismo de Mélenchon, de todo o nada, le ha dejado sin nada, cuando bien hubiera podido pactar con Macron un candidato y un programa de centroizquierda.

Innerarity, D. El autoritarismo libertario. “El País” (16-IX-2024).Trump y Milei representan al autoritarismo libertario, que invoca la libertad individual para destruir las libertades sociales de educación, sanidad o pensiones, y para preconizar la mentira, el racismo, la xenofobia, el machismo y el antiecologismo. Un individualismo extremo en el que no hay obligaciones con los otros. Innerarity, por el contrario, afirma que “La libertad solo existe verdaderamente donde hay un reconocimiento de las dependencias recíprocas”.

Innerarity, D. Democratizar el dinero. “El País” (16-X-2024). Los bancos centrales no deben ser neutros ante los objetivos de la sociedad, como la sostenibilidad y la inclusión.

Innerarity, D. La democracia de la migración. “El País” (22-X-2024). Si hay violencia, racismo y exclusión en las fronteras de Europa también los habrá dentro de ellas.

Innerarity, D. Las fracturas de la política estadounidense. “El País” (12-XI-2024). Hay que entender por qué los votantes han apoyado a Trump y no lamentar su aparente irracionalidad.

Innerarity, D. La democracia y la verdad. “El País” (19-XII-2024). La estrategia política de los actuales maquinadores de bulos no necesita el prestigio de ninguna teoría.

Innerarity, D. Año nuevo, ¿sociedad nueva? “El País” (2-I-2025). Hay muchas resistencias a la transformación social.

Innerarity, D. Democratizar el trabajo. “El País” (13-I-2025). Mejorar las condiciones laborales refuerza la sociedad democrática.

Innerarity, D. Una defensa de las políticas de la identidad. “El País” (5-II-2025). Las políticas de diversidad han sido atacadas por la derecha y parte de la izquierda: la derecha porque reducen la desigualdad, la segunda porque distraería de los problemas económicos que serían la raíz de la desigualdad. Pero la inclusión no busca sustituir a las políticas de redistribución, sino integrar en ellas a los discriminados. Incluir es la esencia de la democracia.

Innerarity, D. Contra el ‘antiwokismo’. “El País” (25-II-2025). La denuncia de que nos acecha el poder de la minoría (étnica, de género o religiosa) sirve para justificar ideológicamente el poder de siempre. El antiwoquismo, en un victimismo inverso, ha invertido el papel de agresor y víctima: el agresor ahora denuncia a la víctima por resistirse a la opresión. Los blancos denuncian ser víctimas del racismo de los negros. Los hombres denuncian ser oprimidos por las mujeres. Los inmigrantes serían peligrosos invasores y las personas transgénero violarían los derechos de los “hombres de verdad”, que se quejan de que no pueden hacer chistes burlones (y humillantes) sobre los demás.

Innerarity, D. Defender la democracia. “El País” (24-III-2025). En una democracia todo ataque a esta suscita una reacción contraria, de modo que la agresión trumpista en EE UU desencadena una resistencia. La democracia no se erosiona tanto por el contenido de las políticas como por la forma de estas, porque se maltratan los procedimientos, especialmente los que permiten las alternativas en el Gobierno. Pueden ser ataques físicos (el asalto al Capitolio el 6 de enero) o verbales (acusar de ilegítimo al que no nos gusta), ante lo cual, hemos de respetar el voto (el “consentimiento de los perdedores”, reconociendo legitimidad a los ganadores y a los perdedores, a los primeros para gobernar con limitaciones y a los segundos para oponerse dentro de la ley. Esto vale para la ultraderecha, cuya exclusión puede ser rentable a corto plazo, pero no siempre, porque excluye a una parte de los ciudadanos del juego político democrático.

Innerarity, D. Vuelve la historia. “El País” (1-V-2025). En este periodo de confusión se producen alianzas insólitas, lo que es una oportunidad y a la vez un riesgo.

Innerarity, D. Algo hemos hecho mal. “El País” (29-V-2025). La ultraderecha crece, entre otros factores, porque los progresistas yerran en resolver los graves problemas de la sociedad actual y por una mala praxis política en el día a día. Por ejemplo, han caído en la dialéctica de una “inmigración ordenada”, dando por probado que nuestra sociedad es ordenada y que los migrantes la desordenan.

Innerarity, D. En nombre de la democracia. “El País” (30-VI-2025). El pluralismo se debilita cuando llegan al poder quienes no creen en él y también si queremos frenarlos con ligereza. Así, no deberíamos excluir a Vox o AfD, por pésimas que sean sus ideas.

Innerarity, D. El problema de la sociedad exponencial. “El País” (19-VIII-2025). La política es cortoplacista ante dinámicas que superan límites naturales o plantean daños irreversibles, como la IA, las migraciones, el cambio climático o los incendios forestales.

Innerarity, D. La mentira en política. “El País” (1-IX-2025). Los políticos que mienten cuando una foto o un dato los pueden rebatir están haciendo ostentación de su poder e incluso se pueden beneficiar de que se sepa que mienten, porque muchos votantes prefieren el placer de creer en una falsedad que les gusta más que la verdad.

Innerarity, D. Autoritarismo digital. “El País” (17-IX-2025). Los tecnosolucionistas prometen un mundo sin incertidumbres ni controversias, es decir, sin democracia.

Innerarity, D. La fascinación de lo peor. “El País” (8-X-2025). Deberíamos preguntarnos si la explicación derrotista de la política no beneficia a quien busca atemorizarnos.

Innerarity, D. Futuros amenazados, presentes perturbados. “El País” (4-XI-2025). La gente pretende una satisfacción inmediata, sin confiar en el porvenir.


Artículos colectivos.

Champeau, Serge; Innerarity, Daniel. Estables democracia del odio. “El País” Ideas 299 (7-II-2021). La agresividad del debate político no significa necesariamente que la democracia está en peligro inminente, pues en gran medida es una reacción de impotencia de unos individuos que se saben contenidos por una estructura institucional o los marcos legales.

 

Entrevistas.
Izquierdo, José María. Daniel Innerarity. “El País” Semanal 2.035 (27-IX-2015) 30-35.
Salas, J. Daniel Innerarity. “Es inadecuado pensar que controlamos a los gobernantes”. “El País” (5-VII-2022).


jueves, 7 de octubre de 2021

El filósofo española Emilio Lledó (1927).

El filósofo español Emilio Lledó (1927).


Emilio Lledó (Sevilla, 1927), catedrático de  Filosofía en la UNED, historiador de filosofía griega, especialista en ética. Obtuvo en 2014 el Premio Nacional de las Letras, el Antonio de Sancha y el Pedro Enríquez Ureña de Ensayo.

Documentales / Vídeos.
Emilio Lledó, mirar con palabras (29-III-2020). ‘Imprescindibles’ RTVE. 59:11. [https://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-emilio-lledo-mirar-palabras/5547879/] Reseña de Ruiz Mantilla, Jesús. Emilio Lledó y el secreto de lo bello difícil. “El País” (27-III-2020).


Emilio Lledó: "Si volviera a nacer, volvería a ser profesor". BBVA Aprendemos Juntos (2-IX-2020). 53: 21. [https://www.youtube.com/watch?v=lYDR163vHuk]


Libros.
Lledó, E. Lengua e Historia. Ariel. Barcelona. 1978.
Lledó, E. Filosofía y Lenguaje. Ariel. Barcelona. 1974.
Lledó, E. Sobre la educación. Taurus. 2018. 264 pp. Selección de textos sobre la educación. Entrevista de Álvarez, P. Emilio Lledó. “El ‘asignaturismo’, hacer exámenes continuamente, es la muerte de la cultura”. “El País” (28-III-2018).
Lledó, Emilio. Identidad y amistad. Palabras para un mundo posible. Taurus. 2022. 192 pp. Ensayo. Entrevista de Altares, G. Emilio Lledó. “No es verdad que el hombre sea un lobo para el hombre”. “El País” Babelia 1.592 (28-V-2022).

Artículos.
Lledó, E. Las humanidades, hoy“Boletín Informativo”, Fundación Juan March, 245 (XII-1994) 25-29.
Lledó, E. Identidad. “El País” Babelia 831 (27-X-2007) 2.
Lledó, E. Inconformismo ante la apariencia. “El País” (27-X-2009) 38-39. La colección Gredos de grandes filósofos.

Diálogos.
Arroyo, Francesc. Lledó y Vattimo evocan la figura de Gadamer a los 10 años de su muerte. “El País” Cataluña (12-III-2012) 5. Conferencia en Barcelona de dos discípulos.

Entrevistas.
Cruz, Juan. Emilio Lledó. “Entender da mucha marcha”. “El País” Domingo (11-XI-2007) 6-7.
Cruz, Juan. Emilio Lledó. ‘¿Iremos a peor?. La educación es la esperanza’. “El País” Semanal 1.897 (3-II-2013) 12-15.
Constenla, T. Emilio Lledó. ‘Hay que hacer mentes libres’. “El País” (3-VII-2017). Se publica un libro con entrevistas entre 1965 y 2017 al filósofo español Emilio Lledó (1927). Defiende la educación pública y el papel de la filosofía en la formación de los ciudadanos.
Constenla, T. Emilio Lledó, ‘En el conflicto catalán han sobrado ignorancia y pasión’. “El País” (27-X-2017). El nacionalismo tapa la corrupción de unos y otros.
Del Llano, Pablo. Emilio Lledó. ‘Ojalá el virus nos haga salir de la caverna, la oscuridad y las sombras’. “El País” (29-III-2020).
Cruz, Juan. Emilio Lledó. ‘Hay noticias del drama, pero no de lo que lo provoca’. “El País” (5-X-2020). Conversa sobre la actualidad, el origen de la palabra ‘persona’ (del griego ‘prosopon’, la máscara que se ponían los actores), el asombro, la ignorancia, el patriotismo… Se publican varios libros: ensayos recientes en Fidelidad a Grecia, la antología En torno al “bienser” y la biografía Sugerencias por la lectura, por su discípulo Cipriano Játiva.

Otros.
Cruz, Manuel. Todo cuanto ignoro lo aprendí de él. “El País” (5-XI-2007) 33.
Constenla, T. Trilogía de premios para un sabio. “El País” (19-XI-2014) 36-37. El Premio Nacional de las Letras, el Antonio de Sancha y el Pedro Enríquez Ureña de Ensayo.
Manrique, W. El universo es la palabra. “El País” (19-XI-2014) 36.
Cruz, Manuel. La vida desde lo más alto. “El País” (19-XI-2014) 39.
Celorio, Gonzalo. El feliz retorno de las carabelas. “El País” (19-XI-2014) 39.
Ruiz Mantilla, J. Emilio Lledó. ‘Ojalá este domingo regrese la decencia’. “El País” (21-V-2015) 25. Gana el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Cruz, Juan. Una vida pensando. “El País” (21-V-2015) 25.
Llovet, J. ‘Marginalia’. Emilio Lledó“El País” Quadern 1.592 (28-V-2015) 5. Alabanza (en catalán) del gran filósofo.
Cruz, Manuel. Lo que realmente importa. “El País” Babelia 1.354 (4-XI-2017). Elogio de Emilio Lledó en su 90º cumpleaños.

jueves, 27 de agosto de 2020

El filósofo holandés Baruch Spinoza (1632-1677).

            El filósofo holandés Baruch Spinoza (1632-1677).

            

Índice.
1: Spinoza: sus antecedentes e inserciones históricas.
2: Motivaciones ético-políticas de su ontología.
3: La originalidad del fenómeno spinozista.
4: El eufemismo en Spinoza.
5: El conocimiento adecuado y la definición genética.
6: El problema de la “substancia” spinozista y sus interpretaciones.
7: La crítica de la conciencia en el spinozismo.
8: Atributos y modos.
9: El problema de los modos mediatos infinitos.
10: El conatus.
11: Las pasiones, la imaginación y el conocimiento.
12: El ideal emancipatorio de la filosofía spinozista.
13: El paralelismo de las series y la concepción del ordo et conexio.
14: Sentido y problema del método more geometrico.
15: La crítica spinozista del lenguaje y la exégesis bíblica como hermenéutica.
16: La teoría del conatus y la crítica de los regímenes políticos.
17: La valoración del sistema democrático.
18: La libertad del pensamiento.
19: Spinozismo y ecologismo.
20: Recepciones y proyecciones del spinozismo: la crítica ilustrada.

El filósofo holandés Baruch (o Baruj) Spinoza (Ámsterdam, 1632-La Haya, 1677), un judío de origen sefardí, hispano-portugués, defendía un pensamiento libre en un mundo laico.
Es considerado el sucesor del cartesianismo, aunque critico su racionalismo por no llegar a sus últimas consecuencias. Conforma con el francés René Descartes y el alemán Gottfried Leibniz la gran triada racionalista de la filosofía del siglo XVII.
Spinoza se formó en la comunidad judío-portuguesa de Ámsterdam, que en el segundo tercio del siglo era una comunidad relativamente abierta en el contexto europeo, beneficiada por una amplia libertad religiosa, lo que no fue óbice para que muchos judíos marginaran al joven pensador, demasiado heterodoxo para su gusto, pues sus escritos tempranos ya mostraban sus controvertidas ideas con respecto a la autenticidad de la Biblia hebrea y la naturaleza de la única divinidad. Finalmente las autoridades religiosas judías emitieron un dictamen (cherem) en su contra, lo que provocó que fuera expulsado y rechazado por la sociedad judía en 1656.
Marchó entonces a un arrabal de la ciudad y en 1660 comenzó un itinerario por otras ciudades holandesas, como Rijnsburg, Leyden y finalmente La Haya, siempre ganándose la vida como pulidor de lentes y relativamente aislado de sus vecinos, tanto judíos como católicos o protestantes, aunque mantuvo una copiosa correspondencia con otros intelectuales contemporáneos.
Entre los acontecimientos que marcaron su vida destaca el asesinato el 20 de agosto de 1672  de los hermanos Jan y Cornelis de Witt, dos políticos que habían defendido la democracia republicana frente a la pulsión autoritaria de los Orange. Desde entonces Spinoza se planteó defender los ideales de aquellos aunque eso le condenara al ostracismo.
En los dos últimos decenios de su vida, desarrolló una breve pero fundamental obra filosófica racionalista, en especial su obra magna, la Ética, que se publicó póstumamente en el mismo año de su muerte (1677). En ella se opone al dualismo cartesiano de mente y cuerpo, e identifica a Dios con la naturaleza en un panteísmo materialista. Aunque ha sido etiquetado como ateo, jamás argumenta en contra de la existencia de Dios, sino que elucida cuál es su esencia, y determina que es la natural.
Desde su temprana muerte fue denostado por su crítica de la ortodoxia religiosa y por ejemplo sus libros Ética (1677), Tratado político (inacabado y publicado póstumamente en 1677) y el Tratado teológico-político (publicado anónimamente en 1670 y prohibido en 1674 en Holanda), fueron incluidos en 1679 en el catálogo de la Inquisición Index Librotum prohibitorum, aunque sus libros circularon de forma clandestina en la Europa protestante y católica así como en los ambientes más modernos del judaísmo. 
Finalmente, fue reivindicado por los grandes filósofos alemanes idealistas de principios del siglo XIX, como Schleiermacher, Hegel o Schelling, que le consideraban uno de los padres del pensamiento moderno, influyó decisivamente en Nietzsche, y en fechas más recientes, Gilles Deleuze le ha proclamado como "el príncipe de los filósofos".​
En su casa de Rijnsburg (cerca de Leyden), donde vivió entre 1660 y 1663, se guarda su escritorio y una reconstrucción de su biblioteca, de apenas centenar y medio de libros, en la que destacan autores como Petrarca, Maquiavelo, Cervantes o cinco biblias.

FUENTES.
Internet.

Documentales / Vídeos.

Grandes documentales: Baruch Spinoza y Gottfried Leibniz. ABC TV Paraguay. 52:38. [https://www.youtube.com/watch?v=Id0PiSvuvSc] Con presentación de Fernando Savater.

Libros de Spinoza.
Spinoza, B. Etica. Editora Nacional. Madrid. 1980. 448 pp. Título completo: Ética: demostrada según el orden geométrico.  Traducción y edición de Pedro Lomba. Trotta. 2020. 464 pp.
Spinoza, B. Tratado Teológico-Político y Tratado Político. Tecnos. Madrid. 1966.
Spinoza, B. Correspondencia. Traducción de Atilano Domínguez. Guillermo Escolar. 2020. 400 pp.
Spinoza, B. Obras completas y biografías. Traducción de Atilano Domínguez. Guillermo Escolar. 2021. .1.512 pp. Sus obras completas, más las cinco biografías coetáneas.

Libros de otros.
Abdo Ferrer, Cecilia. Contra las mujeres. (In)justicia en Spinoza. Antígona. 2020. 118 pp.
Albiac, Gabriel. La sinagoga vacía. Un estudio de las fuentes marranas del espinosismo. Tecnos. 2022. 680 pp.
Bayle, Pierre.  Escritos sobre Spinoza y el spinozismo. Trad. de Pedro Lomba. Trotta. 2022. 222 pp. El pensador francés divulgó a principios del siglo XVIII las ideas de Spinoza.

De la Cámara García, María Luisa. Métoikos. Spinoza trágico. Dykinson. 2022. 222 pp.


Spinoza

Domínguez, Atilano. Spinoza. Vida, escritos y sistema de filosofía moral. Guillermo Escolar. 2019. 528 pp.
Jelles, Bayle, Kortholt, Colerus y Lucas. Biografías de SpinozaTraducción y edición de Atilano Domínguez. Guillermo Escolar. 2020. 312 pp. 

El milagro Spinoza - Frédéric Lenoir | Planeta de Libros
Lenoir, Frédéric. El milagro de Spinoza. Traducción de Ana Herrera. Ariel. 2019.  166 pp. Extracto: Spinoza o cómo salvar la democracia. “El País” Ideas 195 (10-II-2019). El filósofo holandés ya advirtió que la emoción nos puede hacer votar a demagogos, contra la razón, y es que muchos seres humanos carecen de suficiente racionalidad. Las dos soluciones son el castigo exterior para obligar a hacer el bien y también la educación, con más cabezas ‘bien hechas’ que ‘bien llenas’. Su ética se basa en tres afectos fundamentales, de los que se derivan los demás: el deseo, la alegría y la tristeza.
Misrahi, Robert. Spinoza. EDAF. Madrid. 1975. 306 pp.

Nadler, Steven. Spinoza. Trad. de Carmen García Trevijano y A. Useros. Akal. 2022. 448 pp.

Nadler, Steven. Un libro fraguado en el infierno. Trad. de Manuel Abella. Trotta. 2022. 344 pp. Sobre la obra esencial de Spinoza, el Tratado teológico-político (1670).

Peña García, Vidal I. El materialismo de Spinoza. Revista de Occidente. Madrid. 1974. 190 pp.

Tejeda Gómez, Cristián Andrés. Spinoza. Una política del cuerpo social. Gedisa. 2020. 160 pp.

Artículos.
Pancorbo, Luis. El icosaedro de Spinoza.  “El País” El Viajero 897 (8-I-2016) 8. La casa del filósofo en Ámsterdam.
Andrés, Ramón. El valor de no aceptar el juego. “El País” Babelia 1.495 (18-VIII-2020). Un resumen del pensamiento spinoziano.
Pardo, José Luis. Otra vez la ética. “El País” Babelia 1.495 (18-VIII-2020).

Llovet, J. Marginalia. Lliçons d’Espinoza. “El País” Quadern 1.841 (11-II-2021).

Llovet, J. Marginalia. Spinoza, maleït. “El País” Quadern 1.860 (4-VII-2021). La severa condemna judaica el filòsof.


viernes, 17 de julio de 2020

Filosofía: Irán. Ramin Jahanbegloo.

Filosofía: Irán. Ramin Jahanbegloo.

Listado de filósofos. Orden cronológico.
Seyyed Hosein Nasr (1933, filosofía de la ciencia, sufismo), 
Darius Shayegan (Teherán, 1939, pensamiento islámico, Islam y pensamiento moderno), 
Ramin Jahanbegloo (Teherán, 1956, pensamiento islámico),

El filósofo iraní Ramin Jahanbegloo (1956).

Resultado de imagen de Ramin Jahanbegloo (1956).

Ramin Jahanbegloo (Teherán, 1956), pensador demócrata, pacifista y prooccidental.

Internet.

Artículos.
Jahanbegloo, Ramin. ¿Cómo ser filósofo hoy día? “El País” (29-XII-2012) 31.
Jahanbegloo, R. Vivir de otra manera. “El País” (12-III-2013) 31-32.
Jahanbegloo, R. ¿Cómo ser marginal en el mundo de hoy? “El País” (26-V-2013) 39-40.
Jahanbegloo, R. La rebelión de la sinrazón. “El País” (1-X-2013) 33. Excelente artículo sobre el Holocausto y la degradación de la cultura moderna.
Jahanbegloo, R. Leer hoy a Maquiavelo. “El País” (31-XII-2013) 29. Una lectura moderna del pensador italiano.
Jahanbegloo, R. La democratización de la democracia. “El País” (6-III-2014) 29.
Jahanbegloo, R. La pasión por la democracia. “El País” (18-XI-2014) 33.
Jahanbegloo, R. No debemos tolerar esta barbarie. “El País” (13-I-2015) 4. Condena de los atentados yihadistas en París.
Jahanbegloo, R. El dilema moral de Occidente. “El País” (29-IX-2015) 12. Europa no cumple con su deber en la crisis de los refugiados e inmigrantes.
Jahanbegloo, R. Una prueba para el futuro de Irán. “El País” (26-II-2016) 11. Las elecciones parlamentarias.
Jahanbegloo, R. El futuro del régimen islámico, en juego. “El País” (19-V-2017). Las elecciones en Irán, entre los conservadores y los reformistas.
Jahanbegloo, R. Tambores de guerra. “El País” (11-V-2018). La ruptura por Trump del acuerdo nuclear facilita la guerra.

Entrevistas.
Blanco, Patricia R. Ramin Jahanbegloo / Filósofo y escritor iraní. ‘Sin acuerdo, Teherán no entrará en la coalición contra EI’. “El País” (4-III-2015) 5.

Filosofía: Polonia.

Filosofía: Polonia.

Listado de filósofos.
Roman Ingarden (1893-1970, lógica), Wladyslaw Tatarkiewicz. (1886-1980, estética), Józef Maria Bochenski (1902-1995, filosofía de ciencia), Adam Schaff (1913-2006, marxismo), Zygmunt Bauman (1925-2017, filosofía, sociología), Leszek Kolakowski (1927-2009, historia de las ideas), Henryk Skolimowski (Varsovia, 1930),

Filósofos.
El filósofo polaco Zygmunt Bauman (1925-2017).


Entrevista a Bauman. Educación liquida. 7 minutos. [http://www.youtube.com/watch?v=PSWQEiDBqWw]

El filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman (Poznan, 1925-Leeds, Inglaterra, 2017) es uno de los más influyentes pensadores actuales. De ascendencia judía, sobrevivió al Holocausto gracias a que su familia huyó en 1938 a la URSS. Se alistó en la división polaca del Ejército Rojo y fue condecorado en 1945. Volvió a Varsovia, se casó con Janina Lewinson, superviviente del gueto de la capital, una escritora que fue su compañera hasta su fallecimiento en 2009. En esos años posbélicos compaginó la militancia en el Partido Comunista, la carrera militar y los estudios universitarios.
En la posguerra fue desarrollando lentamente un pensamiento que buscaba desentrañar la sencillez dentro de la complejidad de los fenómenos sociales y culturales. Su momento de inflexión fue 1968, cuando sufrió la represión en Polonia contra los intelectuales de origen judío, y tuvo que exiliarse, primero en Tel Aviv y en 1972 en la Universidad de Leeds (Inglaterra), donde permaneció el resto de su vida.
Su fama llegó relativamente tarde, en los años 90, cuando despertó la atención editorial en Occidente como un sociólogo que iluminaba la realidad de su época, y se consolidó con la aparición en 2000 de Modernidad líquida. Desde entonces publicó decenas de ensayos, tan breves como interesantes.
Destacan sus teorías sobre la inestabilidad estructural de la sociedad contemporánea, usando los conceptos relacionados con la “modernidad líquida”, entendida como la fluidez en el tiempo, más que en el espacio, de la sociedad actual, un fenómeno creciente debido al auge de los medios de comunicación por Internet y de la tecnología digital.

Una entrevista a Bauman.
Arjona, Daniel. Zygmunt Bauman: “La izquierda abandonó a los débiles”. “Cultural” (22-X-2010) 10-11.
‹‹A sus 85 años Zygmut Bauman (Poznan, 1925) ha atravesado el siglo XX sin perder pie en sus más oscuros recovecos para alcanzar el XXI pleno de experiencia y lucidez. Residente en Gran Bretaña desde los 70, tras huir sucesivamente de los nazis alemanes y los comunistas polacos, antisemitas todos, a sus estudios sobre el Holocausto siguieron los fundamentales análisis sociológicos de la contemporaneidad que le han dado fama mundial. ¿Quién no se ha topado con el concepto de “modernidad líquida”, con la noción del fin de las clases medias y la eclosión de “los nuevos pobres”? ¿Cómo no sentirse interpelado por sus advertencias acerca de la disolución de las seguridades de la sociedad del bienestar, del auge de la incertidumbre, el miedo y el olvido?
P. Y sin embargo, en su obra aún prende un rescoldo de optimismo.
R. Me niego a abandonar la esperanza de que haremos lo que se debe hacer. Aunque no resulta evidente, tal y como están las cosas hoy. La tendencia a la desigualdad, que según los registros aumentaba de manera constante hasta hace poco, se ha invertido. La diferencia entre la renta per cápita que separa a los países desarrollados del resto del mundo seguía creciendo hasta hace poco tiempo, mientras que la diferencia entre los ricos y los pobres en todos o casi todos los países del primer mundo disminuía y el tema de la desigualdad social parecía firmemente bajo control en ellos... La situación actual es exactamente la contraria: el PIB de los países más ricos y de los países más pobres está acercándose e incluso colmando la diferencia que les solía separar, mientras que la distancia entre la cabeza y la cola de la jerarquía de la riqueza y de los ingresos en muchos de los países desarrollados ha vuelto a su envergadura de antaño, olvidada hace ya tiempo.
P. Nace así una nueva pobreza en los países avanzados. ¿No hay futuro para la clase media?
R. La clase media, esto es, la gran masa de población que se extiende desde los que se encuentran en la parte más alta y cuya riqueza está garantizada hasta los de la parte más baja, que tienen garantizada su pobreza, está destinada a durar tanto como la sociedad dirigida por el mercado. Pero actualmente está viviendo unos tiempos difíciles y muchos de los países endeudados hasta el cuello, que temen nuevos recortes y despidos y que afrontan la necesidad de reducir drásticamente sus niveles de bienestar, revisan a la baja su modo de vida. Hace más o menos una década, el gran pensador estadounidense Richard Rorty insinuaba que, tras décadas de “aburguesamiento del proletariado”, entraríamos en una época de “proletarización de la clase media, es decir, de la “burguesía”. Hoy en día, la insinuación de Rorty parece cada vez más una profecía que se está cumpliendo...
P. - ¿La crisis acelera la tendencia que usted señala hacia la modernidad líquida y las identidades flexibles?
R. La modernidad sigue siendo tan líquida como antes, incluso más que antes de la crisis actual, y por eso las identidades sólo pueden seguir siendo flexibles. Sin embargo, lo que cambió el hundimiento del crédito es el abanico de posibilidades que se abrió ante esas “identidades flexibles” y su capacidad para elegir e imponer lo que elijan. Para muchas personas el número de opciones probablemente se reducirá, la capacidad de elegir disminuirá radicalmente. Las generaciones más jóvenes que entran ahora en el mercado de trabajo se enfrentan a una fragilidad social que la mayoría de sus padres pudo evitar: los horrores del empleo a corto plazo y su debilidad, y asumir la necesidad de aceptar la degradación social y el drástico recorte de las ambiciones personales. Incluso la perspectiva de la humillación personal y el rechazo de la valía y la dignidad, esas pruebas del destino tan potencialmente dolorosas para la autoestima humana...
P. ¿Y la felicidad?
R. Hasta la reciente crisis la visión del mundo se construía sobre el “disfrute ahora y pague más tarde”. La felicidad estaba casi totalmente basada en una mayor libertad: más opciones, más cambios, más deseos y más emoción, experiencias no probadas y sensaciones deliciosas. Todos los demás problemas se resolverían solos. Pero actualmente nuestro mundo padece claustrofobia, cada vez más repleto de competidores. La protección de lo que ya tenemos está a la orden del día, más que la persecución de lo que todavía no tenemos. La seguridad se está desplazando, despacio aunque de manera constante, hacia el lugar que hasta hace poco ocupaba la libertad: “Asegurémonos de que nadie nos quita lo que ya hemos conseguido, más que preocuparnos de conseguir más” se convierte en el lema del día. La “seguridad” se eleva a valor supremo. Los Gobiernos buscan legitimar su poder a través de la demostración de su dureza con la criminalidad, la inmigración o el terrorismo.
P. ¿Por qué afirma que la izquierda ha olvidado su compromiso de defender a los pobres?
R. Bien, una de las razones es porque es verdad, más allá de toda duda razonable. Los partidos de izquierdas han abandonado en general -en el ejercicio de su gobierno, pero, cada vez más, también en sus declaraciones- la causa del más débil: de los pobres, de los humillados, de los abandonados o los discriminados. Olvidaron e incluso rechazaron abiertamente los dos principios axiomáticos en los que se basa la crítica izquierdista del statu quo: primero, que la comunidad tiene el deber de asegurar a cualquiera de sus miembros frente a un infortunio individual, y segundo, que la calidad de la sociedad debería medirse, no en función del bienestar medio de sus miembros, sino del de sus partes más débiles. En su lugar, compiten con la derecha política por allanar el camino al gobierno de los mercados y de la filosofía que fomentan con hechos y palabras, a pesar de la creciente injusticia, la desigualdad y el sufrimiento que ello conlleva. Mientras, la extrema derecha y los movimientos populistas recogen los postulados que la izquierda abandonó pretendiendo ser sus engañosos defensores, mientras desvían a la gente del verdadero origen de su desgracia.
P. Sus tesis seducen a los antiglobalizadores. ¿No observa una globalización positiva?
R. Hasta ahora, sólo hemos presenciado la globalización negativa, es decir, la globalización de fuerzas como las finanzas, el comercio de materias primas, la información, la criminalidad, el terrorismo, las drogas y el tráfico de armas que son fuerzas que, a pesar de sus profundas diferencias, están unidas por su costumbre y su intención de “violar las fronteras”: por su resistencia, su rechazo y su inobservancia de las leyes locales, los valores, las costumbres y los intereses y por el incumplimiento de la voluntad de los “nativos”. Todavía no hemos empezado en serio la globalización positiva: la ardua lucha para diseñar, construir y poner en marcha unas verdaderas instituciones políticas y judiciales globales y con iniciativa, con el derecho y la capacidad de controlar y supervisar las actividades de todas esas fuerzas actualmente desenfrenadas y de adelantarse a las consecuencias destructivas y catastróficas de sus promesas.
P. ¿Qué valor tiene para usted el premio Príncipe de Asturias?
R. El Príncipe de Asturias es más importante para mí que cualquier otro galardón porque viene de España, la tierra de Miguel de Cervantes el autor de la mejor novela que jamás se ha escrito y el padre fundador de las humanidades. Cervantes fue el primero en lograr lo que todos los que trabajamos en las Humanidades tratamos de hacer con un éxito dispar. Como dijo otro novelista, Milan Kundera, Cervantes envió a Don Quijote a rasgar los telones cosidos entre sí con remiendos de mitos, máscaras, estereotipos y prejuicios, cortinas que cubren firmemente el mundo en el que vivimos y que nos esforzamos en comprender. Pero estamos destinados a luchar en vano mientras el telón no se alce o no se rasgue. Don Quijote no era un conquistador, fue conquistado. Pero en su derrota demostró que todo lo que podemos hacer frente a esa ineluctable derrota llamada vida es tratar de comprenderla.››
Fuentes. 
Internet.
Libros de Bauman.
Bauman, Zygmunt. Modernidad y Holocausto. Sequitur. Madrid. 1997. 18 más 399 pp. Inspirado por Hannah Arendt,  deriva el totalitarismo genocida del desarrollismo modernizador.
Bauman, Zygmunt. La modernidad líquida. FCE. Barcelona. 2002. 203 pp.
Bauman, Zygmunt. Vida líquida. Paidós. Barcelona. 2006. 206 pp. Reseña de Gil Calvo, Enrique. Corrosión de las instituciones. “El País”, Babelia 782 (18-XI-2006) 12. Reseña de Tamayo, J.J. Una apelación a la utopía. “El País” Babelia 821 (18-VIII-2007) 9.
Bauman, Zygmunt. Europa, una aventura inacabada. Losada. Madrid. 2006. 213 pp. Reseña de Pardo, José Luis. Una Europa sin identidad“El País”, Babelia 792 (27-I-2007) 12.
Bauman, Zygmunt. Mundo consumo. Paidós. Barcelona. 2010. 385 pp.
Bauman, Zygmunt. 44 cartas desde el mundo líquido. Paidós. Barcelona. 2011. 213 pp. 44 artículos sobre la sociedad (consumismo, educación, valores sociales…) publicados en la revista italiana “La Repubblica delle Donne” en 2008-2009, con un lenguaje muy claro y didáctico, coloquial.
Bauman, Zygmunt. Bauman. Esto no es un diario. Varios traductores. Paidós. Barcelona. 2012. 259 pp. Reseña de Sarabia, Bernabé. “El Cultural” (13-VII-2012) 21.
Bauman, Zygmunt. Sobre la educación en un mundo líquido. Trad. de Dolores Payás. Paidós. Barcelona. 2013. 151 pp.
Bauman, Zygmunt; Donskis, Leónidas. Ceguera moral. La pérdida de sensibilidad en la modernidad líquida. Paidós. Barcelona. 2015. 272 pp.

Bauman, Zygmunt; Bordoni, Carlo. Estado de crisis. Trad. de Albino Santos. Paidós. Barcelona. 2016. 157 pp. Reseña de Estefanía, J. El fantasma de la indignación. “El País” Babelia 1.259 (9-I-2016) 3. Entrevista de De Querol, Ricardo. Zygmunt Bauman. ‘Las redes sociales son una trampa’. “El País” Babelia 1.259 (9-I-2016) 2-3.
Bauman. Z. Retrotopía. Trad. de Albino Santos. Paidós. 2017. 176 pp.

Bauman, Z.; Fraser, Nancy; Illoux, Eva; Zizek, S. Et al.  El gran retroceso. Seix Barral. Barcelona. 2017. 352 pp. Compilación de ensayos.

Artículos.
Bauman, Zygmunt. “La izquierda abandonó a los débiles”. “Cultural” (22-X-2010) 10-11.
Bauman, Zygmunt. Mensajeros de la globalización. “El País” Ideas (1-XI-2015) 8-9. Reflexión sobre los refugiados e inmigrantes.

Entrevistas a Bauman.
Arjona, Daniel. Entrevista. Zygmunt Barman: “La izquierda abandonó a los débiles”. “Cultural” (22-X-2010) 10-11.
Entrevista a Bauman. [http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/filosofia/Zygmunt-Bauman-certeza-incertidumbre_0_626337554.html]
Manrique Sabogal, W. El futuro es ‘puntillista’. “El País” (25-VIII-2014) 35. El diálogo digital entre Zugmunt Bauman y Gustavo Dessal sobre el rumbo del mundo contemporáneo.
De Querol, Ricardo. Zygmunt Bauman. ‘Las redes sociales son una trampa’. “El País” Babelia 1.259 (9-I-2016) 2-3.

Libros de otros.
Béjar, Helena. Identidades inciertas: Zygmunt Bauman. Herder. Barcelona. 2007. 205 pp. Reseña de Gil Calvo, E. Retrato intelectual del ensayista líquido. “El País” Babelia 821 (18-VIII-2007) 9.

Artículos de otros.
Estefanía, J. Bauman, el pensador viral. “El País” (12-I-2017).
Aguilera, Rocío. ‘Cuando un gran icono legitima tu angustia merece un aplauso’. “El País” (12-I-2017). Gomá, Cortina, Rendueles y Garcés comentan al pensador.

Pita, Antonio. La advertencia póstuma del pensador Zygmunt Bauman. “El País” (25-IV-2017).

El filósofo polaco Leszek Kolakowski (1927-2009).
Leszek Kolakowski (1927-2009), fue un filósofo e historiador de las ideas, que aunó su ideología marxista y el catolicismo.
Rojo, J.A. Leszek Kolakowski, el filósofo que trituró el marxismo. “El País” (20-VII-2009) 34.

El filósofo polaco Henryk Skolimowski (1930).
Henryk Skolimowski (Varsovia, 1930), doctorado en Oxford y profesor universitario en EE UU, es considerado el padre de la ecofilosofía y propone una ética participativa que supere la contraposición del hombre con la naturaleza.

Skolimowski, Henryk. La mente participativa. Trad. de Juan Arnau y Su Lleó. Atalanta. 2016. 484pp. Reseña de Pron, Patricio. Hemos nacido en tiempos difíciles. “El País” Babelia 1.303 (12-XI-2016).

El filósofo polaco Wladyslaw Tatarkiewicz (1886-1980).
Wladyslaw Tatarkiewicz (Varsovia, 1886-1980). Filósofo polaco. Fue profesor en las universidades de Varsovia (1915-1962), Poznan (1921-1923) y Berkeley (1967-1968). Es autor, entre otros títulos, de La disposición de los principios aristotélicos (1910), Historia de la filosofía (1931-1950), Sobre la felicidad (1947) e Historia de los filósofos de la estética (1960-1967).