Voltaire, el primer filósofo optimista sobre el progreso humano.
Johan Norberg (2017) en Progreso: diez razones para mirar con optimismo al futuro resume que la idea de progreso nace con la Ilustración y se desarrolla gracias al liberalismo y la globalización, y lo define: ‹‹Este progreso empieza a desarrollarse con la Ilustración y sus grandes avances intelectuales, que se dan entre los siglos XVII y XVIII y nos ayudan a examinar el mundo a través de las herramientas del empirismo. Poco a poco aumenta el escepticismo ante las autoridades, las tradiciones y la superstición. El corolario político de este cambio es el liberalismo clásico, que rompió las cadenas del autoritarismo, la esclavitud y los privilegios. Y, no lo olvidemos, la Revolución Industrial transformó la economía a lo largo del siglo XIX y ayudó decisivamente a vencer la incidencia del hambre y la pobreza. Estas sucesivas revoluciones bastaron para liberar a gran parte de la humanidad de las duras condiciones de vida que, hasta entonces, eran habituales. Más recientemente, en las últimas décadas del siglo XX, la globalización ha contribuido a que estas ideas, libertades y avances tecnológicos se extiendan por todo el mundo, ampliando y acelerando el alcance del progreso››.
FUENTES.
Internet.
Libros.
Bridle, James. La nueva edad oscura. La tecnología y el fin del futuro. Debate. 2020. 220 p. Extracto: El deshielo devuelve a la atmósfera cadáveres de renos. “El País” Ideas 246 (2-II-2020). James Bridle (Reino Unido, 1980) es escritor, editor, periodista, tecnólogo y artista.
Bury, John B. The Idea of Progress. An Inquiry Into Its Origin And Growth. Cosimo. 2008 (1920). 240 pp.
Kant, Immanuel. Ideas para una historia universal en clave cosmopolita. Tecnos. 2006 (1784). 162 pp.
Lasch, Christopher. The True and Only Heaven. Progress and its Critics. Norton & Company. 1991. 591 pp.
Nisbet, Robert. Historia de la idea de progreso. Gedisa. 1998. 494 pp.
Norberg, Johan. Progreso: diez razones para mirar con optimismo al futuro. Deusto. 2017 (2016 inglés). 320 pp. Ensayo del sueco Johan Norberg (1973), formado en la Universidad de Estocolmo, especialista en Historia de las Ideas, autor del influyente libro En defensa del capitalismo global (2001). Entrevista de Elola, Joseba. Johan Norberg. ‘Somos adictos a las malas noticias’. “El País” Ideas 142 (4-II-2018).
Norberg, J. Abierto. Historia del progreso humano.
Trad. de Diego Sánchez de la Cruz. Deusto. 2021. 528 pp. Ensayo del pensador
sueco que preconiza el optimismo sobre el futuro del capitalismo y el Estado de
bienestar, y pide que abramos nuestras sociedades a la inmigración y la
variedad cultural. Reseña de Galán, Lola. El
pensador que predica optimismo. “El País” Ideas 334 (3-X-2021).
Pinker, Steven. Los ángeles que llevamos dentro. Trad. de Joan Soler. Paidós. 2012. 1.012 pp. Ensayo que defiende que la violencia se ha reducido hoy al mínimo histórico, pese a los pasos atrás del siglo XX y las amenazas del presente.
Pinker, S. Enlightment Now. The Case for Reason, Science, Humanism and Progress (La Ilustración ahora. En defensa de la razón, la ciencia, la humanidad y el progreso). Viking. 2018 (inglés). Ensayo del catedrático de Psicología de la Universidad de Harvard que muestra con 15 indicadores el extraordinario progreso actual. Reseña de Altares, G. El optimismo ilustrado. “El País” Ideas 142 (4-II-2018).
Ramas, Clara. El tiempo
perdido. Arpa. 2024. 208 pp. La filósofa Clara Ramas (Madrid) sostiene que
habitamos un tiempo crepuscular: crisis económicas, guerras, pandemias,
malestar cultural... Asistimos al auge de discursos políticos asentados sobre
la melancolía y la nostalgia de un pasado que fue mejor, incapaces de efectuar
una interpretación con sentido del propio presente. Un futuro cancelado y un
pasado que echamos de menos. En todos ellos se observa un repliegue de
impotencia reaccionaria, agravio y resentimiento. Y, por encima de todo, una
necesidad punzante: volver a casa. Hoy, se da una respuesta melancólica a ese
malestar que recorre la derecha y la izquierda. Ramas, con la ayuda de Proust y
algunos filósofos y filósofas, nos propone una salida diferente. El melancólico
se aferra al objeto amado y quiere volver a una Edad Dorada —la patria, el
orden, los roles de género y de clase, la vida mejor de nuestros padres, la
Transición, la Tradición—. Pero el retorno es imposible para nosotros, seres
finitos, hablantes y modernos. Estamos siempre de camino, pero nunca del todo
en casa. Pese a todo, quizás existe una milagrosa posibilidad de «recobrar el
tiempo», pero ciertamente no será la que prometen los nuevos melancólicos y las
fuerzas reaccionarias.
Ribes, Albert J. Luz,
terror, esperanza. La idea de progreso (1800-1968). Catarata. 2023. 28 pp. El
sociólogo Albert J. Ribes (Madrid, 1976) considera que con la Ilustración y el
despegue de la Revolución Industrial se van fraguando los cimientos del mundo
de la modernidad pesada, marcada por la vinculación entre capital y trabajo, la
economía de la producción, el sentido de la permanencia y de la territorialidad.
En un periodo que se extiende hasta finales de los años 60 del siglo XX, los
sociólogos se esforzaron por comprender los cambios sociales, políticos,
económicos, tecnológicos y culturales que estaban teniendo lugar, atreviéndose
a exponer las principales tendencias que se estaban formando y que podrían dar
forma a las sociedades del futuro. La modernidad pesada, seducida por la idea
de progreso, el horizonte de la reorganización de los vínculos sociales y la
emancipación del ser humano, alentó proyectos esperanzadores con los que se
alcanzaron notables cotas de libertad, igualdad y felicidad, en algunos
momentos y lugares, pero resultó estar también fatalmente atravesada por la
alienación y la violencia, el terror y la represión, el dolor y el sufrimiento.
Fue la esperanza en el progreso el último fetiche al que se agarró una buena
parte del pensamiento sociológico para hacer frente a desgracias humanas. Y que
se irá desvaneciendo hasta comprender que la única esperanza posible reside en
las prácticas concretas de los individuos, en los diseños institucionales, y en
el compromiso de las sociedades por mantener unas reglas de juego basadas en el
respeto a los derechos humanos.
Ryan, Christopher. Civilizados
hasta la muerte. El precio del progreso. Trad. de Lucía Barahona. Capitán
Swing. 2020. 206 pp. El progreso, la ilusión básica de nuestra época, se agota.
En general, los niños ya no esperan que sus vidas sean mejores que las de sus
padres. Los escenarios distópicos están cada vez más presentes en la conciencia
pública a medida que las piscifactorías colapsan, los niveles de CO2 aumentan y
nubes de vapor radiactivo surgen de las plantas nucleares «a prueba de fallos».
A pesar de las maravillas tecnológicas de nuestra época, o quizá debido a
ellas, vivimos días oscuros. Producimos más alimentos que nunca, pero el hambre
y la desnutrición siguen presentes en la mayor parte del mundo. Las tasas de
depresión clínica y suicidio continúan su ascenso sombrío en el mundo
desarrollado. Un tercio de los niños estadounidenses son obesos o tienen un
grave sobrepeso, y la tasa de aumento de la depresión entre los niños es
superior al veinte por ciento. Con la fe en el futuro fundiéndose como un
glaciar sobrecalentado, incluso cuando la satisfacción con el presente se
evapora, es hora de una reevaluación sobria del pasado, de aportar una mirada
multidisciplinaria y científicamente informada de los efectos de esta fatídica
divergencia. En Civilizados hasta la muerte, Ryan afirma que
deberíamos empezar a mirar hacia atrás para encontrar el camino hacia un futuro
mejor.
Scheidler,
Fabian. El fin de la megamáquina. Historia de una civilización en vías de
colapso. Icaria. 2024. 441 pp. El historiador alemán demuestra que el
Estado-nación y los poderes económicos siempre han estado más íntimamente
relacionados entre sí de lo que se suele pensar, desde la creación de las
primeras corporaciones altamente militarizadas –que desempeñaron un papel clave
en la colonización del mundo– hasta el complejo militar-industrial y la
subvención masiva de las empresas transnacionales en la actualidad.
Touraine, Alain. Barbarie et progrès. Gallimard. 2002. 96 pp.
Voltaire. Cándido o el optimismo. Edhasa. 2004 (1759). 256 pp.
Números especiales.
AA.
VV. Diez claves para afrontar el futuro. “El País” Ideas 500 (8-XII-2024).
Amat, Jordi. Una nueva era: el mundo posoccidental. Vázquez, Karelia. Redes
sociales sin ánimo de lucro que no creen adictos. Fanjul, Sergio C. Predistribuir:
frenar la desigualdad antes de que se produzca. Martínez Ahrens, Juan. Reclamemos
la verdad y el sentido común. Carbajosa, Ana. Reparaciones
multimillonarias para el Sur Global. Rubio Hancock, Jaime. El derecho a
la desconexión digital (no solo en el trabajo). Salas, Javier. Neuroderechos:
que nadie pueda espiar nuestra mente. Vallespín, Fernando. Creemos la
garantía universal de salud, educación y comida. Padilla, Mar. Los
contratos de alquiler deberían ser indefinidos. Rizzi, Andrea. Una
gobernanza global de la inteligencia artificial.
Análisis y opinión. Orden alfabético.
Cano, Germán. Analizar
el miedo al futuro. “El País” Ideas 252 (15-III-2020).
Costas, A. Mucha tecnología, poco progreso social. “El País” Negocios 1.777 (24-XI-2019). El neoliberalismo impulsado en los años ochenta por Thatcher y Reagan ha fracasado en proporcionar bienestar a la mayoría de la población, que sufre la creciente desigualdad. Sus fórmulas, basadas en la desregulación y el dominio de los individuos sobre la sociedad, fracasaron ya en el siglo XIX y sus consecuencias nefastas se vieron sobre todo en la primera mitad del siglo XX, Hoy vuelve a ser imperioso renovar el contrato social para apoyar una economía abierta de libertad de mercado junto a un Estado del bienestar.
Fernández Galiano, Luis. Salutación del optimista. “El País” (1-V-2018). Libros recientes que abordan el progreso de la Humanidad.
Galindo, Cristina. Optimistas, pero no ingenuos. “El País” Ideas 149 (25-III-2018). Voces para una actitud positiva y realista ante el futuro.
Lapuente, Víctor. Vivimos en Matrix. “El País” (5-IX-2018). Nos cuesta reconocer el progreso de la Humanidad, pese a las evidencias.
Lapuente, V. El mundo gira despacio. “El País” (17-II-2020). El historiador Niall Ferguson, el economista Robert Gordon o el periodista Ross Douthat alertan de que no aceleramos nuestro progreso sino que lo ralentizamos, en una decadencia oculta.
Llovet, J. ‘Marginalia’. El mite del progrés. “El País” Quadern 1.809 (30-IV-2020).
Mediavilla, Daniel. La percepción del fin del mundo. “El País” (2-II-2020). La multiplicación de las amenazas actuales eleva la sensación de alarma.
Ortega, Andrés. El fin del progreso. “El País” (3-II-2020). La relación con la naturaleza y la revolución en comunicaciones y datos suponen el inicio de un nuevo tiempo en el que han cambiado las bases sobre las que se construyó la modernidad.
Padilla, Mar. Contra los relatos apocalípticos. “El País” Ideas 317 (13-VI-2021).
Pensadores que rechazan el Apocalipsis: la idea de contrapocalipsis denuncia la idea de irreversibilidad del cambio
climático que desmoviliza a muchos jóvenes.
Vallespín, Fernando. Alejar el fantasma del apocalipsis. “El País” Ideas 244 (19-I-2020). La gente pierde la ilusión de un progreso continuo en su bienestar y en la democracia, ante las amenazas de la globalización, la desigualdad y el cambio climático.
Vázquez, Karelia. Ante el futuro de la humanidad. El destino
en nuestras manos. “El País” Ideas 382 (4-IX-2022). Los largoplacistas
piensan qué hay que influir en el futuro de una manera positiva.
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